Además de jamones y paletas, la chacinería del cerdo nos deja también chorizos, lomos, salchichones, morcillas o morcones, a partir de magros, grasas y sangre del animal que son embutidos en sus propias tripas y sometidas, después, a un proceso de secado en el que se combinaba el aire frío y húmedo de la sierra con el humo que se filtraba de los hogares hasta el sobrado en el que se cuelgan.
Los Embutidos ibéricos, Lomo ibérico de Bellota, Salchichón ibérico y Chorizo, están elaborados con ingredientes de 1ª calidad y aderezados con especias naturales. Han sido curados tras un largo período de reposo en secaderos naturales.
Menor tiempo pero idéntico conocimiento y celo exige la curación del embutido, que alcanzará su momento óptimo entre los dos y tres meses.