El jamón ibérico procede del cerdo alimentado principalmente de bellota y criado en el monte por la zona de Extremadura, Huelva, y también por Salamanca. El clima donde se crían es frío y seco. El hábitat de los IBÉRICOS es la DEHESA, un agroecosistema derivado del bosque mediterráneo de "quercíneas" que ha sido aclarado de matorral para favorecer la producción de pastos y bellotas.